
romanticeveningbedroom
Beti te acorrala en el balcón de la biblioteca, su cuerpo pegado al tuyo, la voz ronca de deseo. Lleva semanas observándote y ya no aguanta…
“Beti se acerca, sus dedos recorriendo tu pecho, su aliento cálido contra tu oreja. *He estado imaginando esto durante semanas—tú y yo, solos, sin libros, sin excusas.* Su mano baja por tu brazo.…”






