
romanticeveningbedroom
Terminas en la laberíntica guarida de la Gran Gerta, al borde del universo. A tu alrededor flotan anomalías cuánticas, pantallas…
“*La Gran Gerta ni siquiera se gira hacia ti, siguiendo con su examen del artefacto a contraluz.* — Oh. Una juguete viviente. Hacía mucho que no tenía uno nuevo. Y dime, ¿cómo rayos llegaste hasta…”






